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Nota Diálogo S3 1

La tercera sesión de “Diálogos contra el Hambre”, conversatorio que se realiza en el marco del I Congreso Internacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional - CISAN 2021, se llevó a cabo de manera exitosa hace unas semanas. De esta manera, se presentaron tres experiencias de diferentes organizaciones que tienen como objetivo principal combatir el hambre y promover la nutrición en diferentes lugares de Lima.

En el evento se presentaron las siguientes experiencias: “Articulación entre el gobierno local y la sociedad civil para dar respuesta a la emergencia alimentaria” a cargo de Jessica Huamán,  fundadora y presidenta de Nutriedúcate Perú; “Reforma del sistema de atención alimentaria municipal para la atención de la población vulnerable frente al COVID-19, a través de iniciativas ciudadanas de apoyo o atención alimentaria temporal” de Miguel Chuquihuanga, asesor de Programas Alimentarios de Gerencia de Participación Vecinal y Desarrollo Social de la Municipalidad Distrital de Puente Piedra; y “Aportes de la academia a la implementación de la Política Pública Hambre Cero - Experiencia UPCH” de Lourdes Álvarez, coordinadora de extensión social de la Dirección de Responsabilidad Social Universitaria UPCH.

Adicionalmente, se contó con la participación de los expertos en Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN), Amanda Valdez, jefa del Área de Fortalecimiento Institucional y Educación de Prisma ONG, y Óscar Aquino, exdirector del CENAN (Centro Nacional de Alimentación y Nutrición).

Reforzando a las ollas comunes

“Se ha realizado el registro de las ollas comunes de Lima, generando incidencia desde un inicio con acuerdo del consejo municipal para ejecutar estrategias que puedan garantizar el acceso a alimentos, fortalecimiento de capacidades, educación alimentaria, agricultura urbana para la sostenibilidad y participación ciudadana”, comentó Jessica Huamán. De esta manera, se busca el rescate de alimentos en mercados de abastos, así como capacitar a las representantes de la Red de Ollas Comunes de Lima en buenas prácticas y alimentación sostenible.

La participación de la entidad del Estado ha logrado el registro de estas organizaciones, es decir, recomendar a Gerencias de la Municipalidad de Lima la elaboración de una base de datos y registro de las ollas comunes implementadas en Lima Metropolitana, con el objetivo de canalizar la ayuda correspondiente. “Hemos encontrado resultados interesantes. Por ejemplo, hemos identificado 2071 ollas comunes en 31 distritos de Lima, de las cuales más de 5700 niños menores de 5 años se alimentan de estas, así como más de 6000 personas con discapacidad y 500 personas con enfermedades crónicas”, comentó. Además, se ha logrado que las ollas se se encuentren georeferenciadas para saber su acceso a agua, luz y espacios utilizados, tipo de combustible que utilizan, etc.

Otro logro que se logró fue la aprobación de la Ley 31126, la cual reconoce a las ollas comunes como organizaciones sociales base que alimentan a la población.

Atención alimentaria en Puente Piedra

“Se ha realizado la gestión de recursos para la atención alimentaria a través de socios estratégicos y fortalecimiento de capacidades en buenas prácticas de manipulación de alimentos y alimentación sostenible”, mencionó Miguel Chuquihuanga. Esto ha permitido que, por parte de Puente Piedra, se trabaje en la identificación y formalización de las ollas comunes en el Registro Único de Organizaciones Sociales, lo cual ha permitido que se las pueda gestionar y brindar apoyo.

“Durante el Estado de Emergencia Nacional publicamos una Ordenanza municipal que aprueba el Reconocimiento y Registro Municipal de las Ollas Comunes. Esto permite su focalización e identificación, reconocimiento, acceso a alimentos, seguimiento y monitoreo, lo cual posibilita ver sus condiciones, con el objetivo de garantizar un espacio mínimo y la gestión de recursos para la atención alimentaria a través de socios estratégicos”, expresó.

De esta manera, se ha logrado atender con entrega de alimentos a 69 ollas comunes, abarcando a más de 5000 personas.”También hemos hecho entrega de 25 módulos prefabricados para garantizar un espacio con condiciones mínimas de estas ollas, capacitación continua a todas en diferentes temas, así como seguimiento y monitoreo para garantizar el buen uso de recursos entregados”, añadió.

Responsabilidad Social UPCH contra el hambre

“Hemos implementado la política pública a través de capacitaciones, cursos a los actores sociales para la implementación y también a los actores sociales, como municipios, MINSA, estudiantes de Nutrición, docentes de diferentes capacidades”, comentó Lourdes Álvarez. Además, se trabajaron otras actividades que fueron realizadas con éxito. “También desarrollamos cursos de capacitación a las integrantes de las ollas comunes, elaboración de material educativo, así como la participación de iniciativas de voluntariado, capacitaciones a municipios y mancomunidad”.  Esto va de la mano con la difusión de campañas informativas y de salud.

Como conclusiones, Responsabilidad Social UPCH ha identificado brechas de conocimiento sobre diversos tópicos de nutrición, así como que la disponibilidad oportuna y accesible de insumos es clave para lograr sostenibilidad en el proceso, y no está garantizada ni en los servicios ni el mercado.

Los expertos comentan

El panel de expertos, conformado por Amanda Valdez, y Óscar Aquino, especialistas en la SAN, brindaron reflexiones finales respecto a las presentaciones. 

“No solo se mira el problema, sino que se están desarrollando soluciones a mediano plazo. La institucionalización es una buena oportunidad, pero no debe ser solo vista para el periodo de emergencia. La organización de las ollas deben formar parte de la articulación territorial. También se debe buscar que las ollas comunes fortalezcan sus capacidades para que hagan vigilancia de los procesos”, mencionó Amanda Valdez. 

Mientras que Óscar Aquino señaló que “no hemos aprendido todavía para ser autónomos territorialmente porque la normatividad y la rotación de personal en el Estado y gobierno local no ayudan. Por otro lado, el rol de la academia debe también basar su investigación en lo cotidiano, para ayudar a la población en la conservación de alimentos de la mejor forma”.

Un aprendizaje constante

Esta tercera sesión ha permitido compartir aquellas experiencias exitosas desconocidas por el público en general,  pero que son importantes para un adecuado desarrollo social. Del mismo modo, se pudo profundizar en temas que requieren el apoyo inmediato de las autoridades para poder mejorar su situación actual producto de la pandemia, como es el caso de las ollas comunes.

Es importante señalar que “Diálogos contra el Hambre” son eventos previos al I Congreso Internacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional – CISAN 2021, que se realizará del 4 al 7 de octubre.

Mira el video completo de esta tercera sesión de “Diálogos contra el hambre” haciendo clic aquí

Conozcamos y aprendamos más sobre experiencias exitosas que nos permitan motivarnos a continuar con el cambio en nuestro país y reducir las brechas del hambre. “Diálogos contra el Hambre” los espera en su última sesión el 11 de septiembre. Inscríbete aquí.